Harinas de roca – El ABC de La Agricultura Orgânica e Harina de Rocas – Jairo Restrepo Rivera
Las harinas integrales a partir de rocas molidas son preparadas en base a salitres, guanos, u otras, fosforitas, apatitas, granitos, basaltos, micaxistos, serpentinos, zeolitas, marmolinas, bauxitas, etcétera; estas fueron las bases de los primeros fertilizantes usados en la agricultura, y representan los elementos minerales esenciales para el equilibrio nutricional de las plantas a través del suelo. Por ejemplo, los serpentinitos, los micaxistos y los basaltos son rocas de alta calidad para la elaboración de las harinas de rocas, ricas en más de 70 elementos necesarios para la alimentación y mantenimiento del equilibrio nutricional de la salud de los organismos vivos; entre los que destacan: silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio, potasio, manganeso, cobre, cobalto, zinc, fósforo y azufre.
Por otro lado, la nutrición de forma equilibrada de las plantas depende no solamente de sus peculiaridades biológicas y del resultado de la fotosíntesis, sino también de la intensidad del crecimiento de su sistema radicular que incluye: estructura, aireación, humedad y reacciones con el suelo, contenido de sustancias nutricionales, formas y correlaciones, entre los elementos minerales en el propio suelo, de la actividad de la microflora edáfica y de las segregaciones o exudados radiculares.
Con la utilización de las técnicas biológicas o biotecnológicas de las fermentaciones permite, con mucha facilidad, la preparación y la aplicación foliar de forma eficiente de la harina de rocas minerales para corregir los desequilibrios nutricionales que provocan ataques de insectos y enfermedades en los cultivos