Los bioestimulantes agrícolas se encuentran entre los productos más antiguos que se vienen utilizando en la agricultura. Siempre ha existido la necesidad de estimular el crecimiento de las plantas para obtener mejores rendimientos. Esta necesidad se ve potenciada cuando la cosecha puede verse mermada después de haber sido sometida a diferentes estreses abióticos, como por ejemplo temperaturas extremas, falta de agua, salinidad y otros tipos de estrés relacionados con el cambio climático.

Según el Dr. Patrick Du Jardin la definición de bioestimulante es:

“Un bioestimulante es cualquier sustancia o microorganismo que, al aplicarse a las plantas, es capaz de mejorar la eficacia de éstas en la absorción de nutrientes, tolerancia a estrés biótico o abiótico o mejorar alguna de sus características agronómicas, independientemente del contenido en nutrientes de la sustancia.”

Los bioestimulantes han estado asociados durante mucho tiempo con la agricultura ecológica. Ahora, gracias a la investigación, tienen un papel muy importante que desempeñar en la agricultura convencional como complemento a la nutrición de los cultivos y/o a la protección de los mismos.

Los bioestimulantes agrícolas se caracterizan por aumentar la tolerancia de las plantas frente a efectos adversos de estrés abiótico. Ayudando de esta forma a proteger y mejorar la salud del suelo, fomentando el desarrollo de microorganismos beneficiosos.No hay que olvidar que un suelo saludable retiene el agua de manera más eficaz y resiste mejor la erosión.

Muchos de los componentes de los productos bioestimulantes son muy comunes en la naturaleza, como los aminoácidos, las algas, azucares, vitaminas, etc.

Los aminoácidos son compuestos estables obtenidos a partir de hidrólisis enzimática procedentes de productos agroindustriales, tanto vegetales como animales. Estos compuestos mejoran la eficacia biológica del cultivo. Además, aportan los nutrientes necesarios para favorecer el balance hídrico celular y superar los diferentes tipos de estrés abiótico.

Entre estos productos encontramos:

FORCE-NITRO ECO: es un formulado de origen natural con alta concentración de aminoácidos en forma de micro granulado, dispersable en agua y obtenido por hidrólisis enzimática a partir de productos de origen animal. Sus efectos sobre la planta son múltiples: actúa sobre la clorofila mejorando la fotosíntesis, interviene en la regulación del crecimiento vegetal y elonga el tubo polínico, mejorando la polinización y el posterior cuajado de los frutos.

FORCE AMIN ECO: facilita el desarrollo de los cultivos y aumenta su productividad incluso bajo condiciones adversas. Su rápida asimilación y translocación le ahorra energía a la planta en la síntesis de proteínas, con lo que le permite activar funciones fisiológicas relacionadas con la brotación, floración y fructificación. Sus efectos provocan un aumento de la productividad del cultivo.

MARLOX-GB: es un bioestimulante con acción osmoprotectora que mejora el rendimiento del cultivo. Este producto aporta los nutrientes necesarios para favorecer el balance hídrico celular y para superar de manera satisfactoria diferentes tipos de estrés abiótico. Presenta un alto contenido en glicina/betaína de origen natural, lo que optimiza las funciones metabólicas de la planta bajo condiciones adversas. Además favorece la retención de los frutos cuajados, el engorde, la integridad de los tejidos, prolonga la vida postcosecha y reduce las alteraciones de los frutos (cracking).

Por otro lado, el uso de las algas como fuente de materia orgánica y como fertilizante es muy antiguo en la agricultura, pero el efecto bioestimulante ha sido descubierto muy recientemente. Los formulados a base de algas, son sólidos solubles que contribuyen a la absorción y translocación de nutrientes. Además genera un efecto sinérgico que mejora la respuesta del cultivo ante condiciones adversas y promueve la actividad hormonal en diversas fases fenológicas. Obteniendo como resultado final un aumento del rendimiento del cultivo.

Uno de nuestros productos a base de algas es:

FORCE-MAR ECO: bioactivador a base de extractos de Ascophyllum nodosum. Estas algas contienen ácido algínico y manitol, compuestos que ayudan a la absorción y translocación de nutrientes. El ácido algínico es un polisacárido que participa decisivamente en el equilibrio hídrico y en la respuesta fisiológica frente al estrés abiótico. El manitol es un polialcohol que además de actuar como osmorregulador, se comporta como un eficaz antioxidante al bloquear las especies reactivas de oxígeno (ROS) y evita así alteraciones metabólicas.

En general, los bioestimulantes agrícolas pueden mejorar parámentros de calidad de las frutas y verduras. Una mayor calidad significa mayores beneficios para los agricultores y alimentos más sanos y nutritivos para los consumidores.