El trabajo que nos ha venido ocupando estas últimas semanas es sobre el asesoramiento en suelos pobres en humus y cultivados superficialmente. Los fertilizantes orgánicos no son solo la fuente de alimentación radicular y aérea de las plantas, sino que también un importante medio de mejoramiento de las propiedades del suelo. Con la aplicación sistemática de altas cantidades de abonos orgánicos sucede el mejoramiento de las propiedades agroquímicas del suelo, este se enriquece de humus, mejoran sus propiedades biológicas al propiciarse el movimiento microbiano de la flora, físicas, porque modifica poco a poco tanto la estructura como la textura, químicas por el acumulamiento en equilibrio de los diversos materiales nutrientes, es pues un estado físico químico, así como los regímenes de humedad y aéreo. Además, crece la capacidad de adsorción o sea, disribucion mejor del agua, y el grado de saturación mejor del suelo con bases calcio, magnesio, potasio, se reduce algo su acidez, disminuye la movilidad del aluminio, del hierro, del manganeso y aumenta la capacidad buffer del suelo. 
Los fertilizantes orgánicos, sobre todo en combinación con los minerales, crea pues condiciones favorables para la producción de cosechas de alto rendimiento estables en diversos cultivos agrícolas.