La clorosis férrica en cítricos designa una enfermedad consistente en la destrucción de la clorofila, apareciendo en las hojas un color amarillento conservando los nervios el color verde. Esta carencia se manifiesta en los cultivos del limonero, naranjo y pomelo en la Comunidad Valenciana debido al carácter calcáreo de los suelos. El limbo foliar toma un color verde pálido uniforme que evoluciona gradualmente a amarillo casi blanco (casos más graves).
La clorosis férrica se corrige con la aplicación de sales de hierro. La importancia del hierro es conocida desde hace más de 100 años y este elemento participa en el proceso enzimático que cataliza las reacciones para la formación de la clorofila.
Los niveles de hierro en los cítricos influyen en la concentración de otros elementos esenciales, tales como el nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y manganeso. Si no se obtienen niveles de hierro aceptables se observan zonas necróticas irregulares, lo que produce una disminución de las hojas y terminarán por caer (problema de desguarnecimiento y ramos resecos).
Cabe recordar que la diferencia entre la clorosis férrica y la carencia de manganeso es que mientras en el hierro afecta al limbo (y no a los nervios) la falta de manganeso actúa tanto en el limbo como en el sistema nervial de la hoja.
Fertilizantes Ecoforce recomienda la aplicación de hierro quelatado (Keltamil) para atajar esta problemática en las zonas de Alicante, valencia y Castellón.