titulo: Solución líquida de ácidos húmicos y fúlvicos indicada para fertirrigación.

Solución líquida de ácidos húmicos y fúlvicos indicada para fertirrigación.

Destaca por la calidad de sus componentes y su homogeneidad. Favorece la eficacia de los abonos NPK y no forma precipitados insolubles. Su aplicación de forma continuada durante todo el ciclo del cultivo incluye de forma directa y positiva en la fertilidad del suelo, mantiene su estabilidad y mejora la capacidad de absorción de nutrientes por parte de la planta, con lo que aumenta su desarrollo.

Producto apto para su uso en Agricultura Ecológica de acuerdo con los Reglamentos (UE) nº 2018/848 y 2021/1165. Control ECOCERT F-32600.

CAEE:

Sohiscert:

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Beneficios

Beneficios:

Mayor capacidad de retención de nutrientes y de formación de complejos arcilloso-húmicos.
Incremento de la fertilidad y mejora de la estructura del suelo.
Mejora el estado nutricional del suelo.
Aumento en la eficacia de absorción de fertilizantes.
Favorece el desarrollo del sistema radicular.

Dosis

Dosis:

Hortícolas/herbáceos: 5-8 l/ha/riego. Desde el trasplante hasta el final del cultivo.
Cítricos y subtropicales: 10-20 l/ha/riego. A lo largo de todo el ciclo del cultivo.
Frutales: 10-20 l/ha/riego. Aportes regulares durante todo el ciclo.
Olivo: 10-20 l/ha/riego. Al inicio de la actividad vegetativa.
Vid: 10-20 l/ha/riego. A partir de hinchado de yemas, durante la formación de bayas y a la caída de hojas .

Contenido Declarado

Composición:

xido de potasio (K2O) Soluble en agua…..3,5% p/p
Extracto húmico total…………………………..15,0% p/p
Ácidos húmico……………………………………..12,0% p/p
Ácidos fúlvicos ………………………………………3,0% p/p

Los nutrientes presentes en su formulación presentan una gran capacidad para mejorar todo tipo de suelos: favorece la aireación en suelos arcillosos; mejora la capacidad de retención en suelos arenosos; tiende a neutralizar los suelos ácidos; en suelos alcalinos favorece la formación de complejos al poner a disposición de la planta macro y microelementos; en suelos muy secos incrementa la capacidad de retención de agua; en suelos salinos, gracias a su gran capacidad de intercambio catiónico, se liberan elementos como el calcio y el magnesio, que se unen y forman quelatos; mejora la estructura de suelos degradados por la erosión, y propicia el desarrollo radicular de las plantas.